Reporte de Solara
desde el Cuarto Portal
del Cilindro Maestro
en Tahití

translation por Glinda Tangtam

¿Como describir lo que ha ocurrido y hemos experimentado?
Es una tarea casi imposible. Hemos viajado muy lejos.....

Cuando cayó la noche movimos la ceremonia dentro del gran círculo. Fuera del círculo había una formación de guardianes cambiando constantemente, sosteniendo la energía para nosotros. Los guardianes mantuvieron su posición durante toda la noche. Por la mañana casi todos habían tomado turnos como Guardianes. Fue una experiencia asombrosa porque no importa lo que ocurra dentro del círculo, los Guardianes siempre son más grandes. Es una gran oportunidad para anclar energías increíblemente vastas y poderosas en nuestro cuerpo físico.

A las 12:11 de la mañana, que era la hora del Eclipse Solar Total a las 11:11 a.m. en Cornwall, Inglaterra, comenzamos la Danza del León Dorado. Sabíamos que esta danza activaría el 4 Portal. Pues bien ¡el primer intento fue un desastre total!

Muchos de nosotros estábamos ya muy cansados a este punto, y no podíamos sacar la energía necesaria para personificar los Leones Dorados y mantener la complejidad de esta difícil danza. Así que lo intentamos una y otra vez. Cada vez sentíamos que ya no teníamos energía para continuar, sin embargo seguíamos. La verdad es que no teníamos otra alternativa; teníamos que hacer esta danza si el 4 Portal iba a ser activado.

Durante los varios intentos para hacer la Danza del León, nuestro Ser Unificado comenzó a fragmentarse. Una ola de separación se vino sobre nosotros. El Gran Amor que nos había mantenido juntos se había disipado. Algunos comenzaron a criticar a los que no podían hacer la danza correctamente. Nos sentíamos frustrados.

Es un desafió enorme hacer algo como la Danza del León cuando se esta cansado. Esta danza requiere que todo tu ser este presente. Teníamos que personificar los muy poderosos Leones Dorados quienes con cada paso expresan, “Yo soy Uno con el Todo”. Al mismo tiempo, los Leones irradian el Amor más Grande. Sus seres son como Poderosos y Radiantes Soles de amor.

Y si uno todavía tiene asuntos residuales o falta de autoestima o auto apreciación o todavía no se ha anclado asimismo en su cuerpo físico, esta danza les forzara a hacerlo o no serán capaces de danzar. Pero si logran hacerlo, experimentaran una curación masiva y un gran avance.

Yo estaba completamente exhausta y una parte mía solo quería descansar en la arena y dormir. Pero yo sabía que tenía que continuar, teníamos que hacer la danza correctamente, en este momento, o la ceremonia no tendría ningún significado. Este fue el momento crítico de la Activación del 4 Portal.

¡Y de repente se me ocurrió algo! Todos se reunieron a mí alrededor y les explique que era perfecto que no hubiésemos perfeccionado la danza, que este era el proceso del nacimiento que a menudo es un poco sucio y arduo. Yo sabía que todos los que estaban ahí eran capaces de ejecutar la danza, pero les di la oportunidad de salir del círculo sin que sintieran ninguna culpa si ellos sentían que no podían hacerlo. Nadie abandonó la danza…

Casi arrastrándonos y con una poderosa exhibición de coraje y dedicación, comenzamos de nuevo la Danza del León. Durante este tiempo, nuestros amados guardianes quienes no habían sido reemplazados por algún tiempo, se hicieron enormemente grandes. Podíamos sentir como protegían lo sagrado de nuestra danza y nos enviaban más fuerza que antes. También podíamos sentir la fuerza que nos llegaba de los cientos de Grupos de Anclaje del 11:11 alrededor del planeta.

¡Los Leones Dorados cobraron vida! Cada uno de nosotros se convirtió en un magnifico León Dorado, habitando en nuestros cuerpos con orgullo, declarando con cada paso que éramos Uno con el Todo, irradiando un Amor muy Grande. Fue realmente magnifico. Nuestra danza fue una marcha triunfante hacia delante a un territorio totalmente nuevo, aclarando los caminos en nuestras vidas. Fue un momento de grandeza pura que señaló la Activación del 4 Portal del 11:11.

Fue un momento que yo nunca, nunca olvidaré…

Lo que ocurrió en esa danza dentro de nuestros seres individuales, dentro de nuestro glorioso Ser Unificado del Cilindro Maestro, dentro de nuestro mas grande Ser Unificado formado por los Grupos de Anclaje del 11:11 alrededor del mundo y dentro del Ser Unificado del universo entero, ha quedado grabado en nuestras células y vivirá con nosotros para siempre.

Fue tan asombrosamente real y verdadero…

Después de la Danza del León Dorado todo parecía diferente. El 4 Portal se había abierto y activado.

Toda la noche fuimos bendecidos con un excepcional toldo de estrellas que se estrechaba hasta el horizonte distante; las estrellas casi caían dentro del océano. Hubo también miríadas de estrellas fugaces que a veces llovieron sobre nuestras danzas. Y vimos unas cuantas bolas de fuego en el firmamento que se disparaban hacia arriba.

Ahora el cielo se siente diferente. Algo se abrió y realineó. La tierra también se siente diferente. Algo ha cambiado aquí también. Pero el cambio más grande ha tomado lugar en el Punto Cero, el centro de la Conversión de Antarion. ¡Este es el propio centro de nuestro ser!

El 4o Portal fue el primero de los Portales del 11:11 que se llevo a cabo directamente en las células y ADN de nuestros propio ser. Es por esa razón que fuimos tan profundamente afectados. Nos ha impactado a un nivel central y celular, y nos propulsa hacia una inmersión mas profunda dentro de la Realidad Mayor.

Durante nuestra larga noche en el bendito atolón de Tetiaroa, se nos unieron seres de miríadas de reinos. Varios tuvimos visiones y alucinaciones de otros seres participando con nosotros. Algunos de estos seres eran antiguos Polinesios con tatúes en sus rostros y cuerpos, otros vinieron de numerosas estrellas y reinos de la naturaleza, mundos y dimensiones paralelos, a danzar con nosotros toda la noche.

Esto también fue debido al inmenso alcance del Cuarto Portal. El centro de la Conversión de Antarion no solo se abrió y expandió hacia fuera, sino que también se volteó de adentro hacia fuera—una transformación total del mundo que conocíamos.

Muchos seres de numerosos reinos querían participar con nosotros. Para ser honesta, hubo momentos cuando esto fue un poco desconcertante. También hubo momentos cuando todo el paisaje cambio totalmente. Sin embargo, durante la ceremonia hubo un sentido de pureza y seguridad. Hubo santidad y dulzura durante toda la noche que nos hicieron saber que todo estaba bien.

Esto también fue posible porque amamos y confiamos en nuestro Ser Unificado. Habíamos formado un fuerte Grupo del Cilindro Maestro y sentí la presencia tan fuerte de todos aquellos que se alinearon con nosotros como Anclas del 11:11 alrededor del mundo. Estábamos muy conscientes que nuestro pequeño grupo en el pequeño atolón de Tetiaroa era el punto delicado del trompo que sirvió para mantener el planeta entero en un lugar de pureza y equilibrio durante la energía arrolladora del Eclipse Solar en el otro lado del mundo.

En los momentos finales de la noche, danzamos la danza de la Estrella-Tierra. Este fue un reto supremo puesto que estábamos increíblemente cansados. Una vez más nuestro Ser Unificado nos ayudó a salir adelante. Fue una poderosa danza y era la primera vez que la haciamos durante la noche para las estrellas.

En la mañana el sol alumbró un Nuevo día y una Nueva Vida, completamos nuestra ceremonia con la magnifica danza de los Cuatro Elementos. Los danzarines llevaban pareos de patrones brillantes con los colores de sus elementos y fue simplemente fantástico. Nuestro laberinto evolutivo fue reconfigurado sin ningún esfuerzo.

Nunca creamos un buen final para esta danza. Los danzarines simplemente se reunieron en un gran círculo con banderas de arco iris ondulando en las cuatro direcciones. Ahora me doy cuenta que la parte final de esta danza será completada durante la Activación del Quinto Portal. Y por supuesto, ¡el Quinto Elemento será el Gran Amor!

Después de retirarnos amorosamente de nuestro lugar sagrado, retornamos al Hotel Tetiaroa a desayunar y luego disfrutamos un viaje maravilloso de regreso a la isla de Tahití en el Va’a Rahi. Estábamos cansados pero eufóricos. Silenciosamente felices y profundamente transformados.

Yo esperaba terminar nuestra ceremonia con otra Danza del León Dorado. Al final de esta danza los Leones forman un círculo y danzan hacia fuera como un sol enorme, pero no hubo suficiente tiempo para hacerlo. Me sentí un poco decepcionada hasta que me di cuenta que nuestra partida de Tahití era la parte final de la Danza del León. Marchábamos hacia fuera, extendiendo nuestro Ser Unificado por todo el planeta.

La Activación del Cuarto Portal todavía sigue. Nuestro Ser Unificado esta más vivo que nunca. Hay un nuevo sentido elevado de Unidad, de apoyo mutuo, de que nos abraza la grandeza de nuestro Gran Amor. Hay un sentimiento de que juntos vamos a hacer algo espectacular. Que nos encaminamos hacia una Nueva Vida y a crear un Mundo Nuevo.

El Cuarto Portal ha reconfigurado nuestro laberinto evolutivo. Ahora viajamos a través de este Portal, nuestro enfoque estará en aclarar los residuos pasados de nuestras vidas interiores y exteriores.